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martes, 18 de marzo de 2014

La Tabla aPeriódica de los objetos Messier

Los 110 objetos celestes que componen la siguiente tabla forman parte del catálogo compuesto por el francés Charles Messier y su ayudante Pierre Méchain a finales del siglo XVIII. La intención original del catálogo era ayudar a distinguir estos objetos nebulosos fijos de otros de aspecto similar pero móviles, como por ejemplo, los cometas. La primera publicación contenía 103 objetos, entre nebulosas, galaxias y cúmulos, aunque con posterioridad se añadieron siete objetos más, basándose en notas personales de Messier.

El catálogo Messier es un referente de objetos emblemáticos para el astrónomo aficionado, y su observación es accesible incluso con los telescopios menos potentes. Contiene 40 galaxias, 29 cúmulos globulares, 27 cúmulos abiertos, 6 nebulosas de emisión or reflexión, 4 nebulosas planetarias, 1 asterismo, 1 estrella doble, 1 zona de alta condensación galáctica y 1 supernova. Existe un evento seguido por numerosas asociaciones astronómicas de tratar de ver el catálogo completo en una sola noche.

Mike Keith (2013)


Tratando de emular la tabla periódica de los elementos, el esquema de la imagen agrupa en filas los objetos Messier, clasificándolos por tipo de objeto. El código de colores consiste en blanco para los objetos de origen estelar, verde para las nebulosas, amarillo para las galaxias, rojo para los cúmulos globulares y azul para los cúmulos abiertos. Además, su posición en la fila va más o menos acorde con su posición relativa en el cielo, siendo la fila superior la reservada para los objetos más al norte, y la de abajo para los de más al sur. Dentro de cada fila, los objetos se ordenan de acuerdo a su coordenada en Ascensión Recta (AR), desde las 24h a la izquierda hasta las 0h a la derecha. La primera fila contiene por un lado a la supernova M1 (en el lugar donde se situaría el hidrógeno en la tabla periódica de los elementos), y por otro las estrellas. La segunda fila la forman las nebulosas, tanto las difusas (a la izquierda) como las planetarias (a la derecha).

Cada objeto viene descrito por tres números y un grupo de letras. El número de la esquina superior izquierda se corresponde con su denominación dentro del catálogo, que a su vez viene determinado por el orden en que se descubrió o añadió al propio catálogo. El número de la esquina inferior izquierda es la magnitud, es decir, el brillo aparente con el que se observa el objeto. El número de la esquina inferior derecha indica el tamaño que ocupa en el cielo, en segundos de arco. El grupo de letras indica la abreviatura de la constelación a la que pertenece el objeto.

lunes, 24 de febrero de 2014

Asomándose al corazón de una supernova

Hace 340 años, explotó una estrella en forma de supernova en la constelación de Casiopea, en lo que denominamos Casiopea A, o Cas A. Los restos de dicha explosión pueden observarse hoy en día en todo el espectro electromagnético, desde radio a rayos gamma. Recientemente, los astrónomos han añadido otra pieza del puzzle gracias a la misión NuSTAR (Nuclear Spectroscopic Telescope Array), lanzado en junio de 2012.

Con el mástil desplegado tras el lanzamiento
Concepción artística de la misión NuSTAR,
con el mástil desplegado tras el lanzamiento.
Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech


Cuando una estrella muy masiva llega al final de su vida, es decir, consume todo el hidrógeno, se inicia una serie de reacciones en cadena que concluyen con la explosión en forma de supernova de dicha estrella. Las capas exteriores salen despedidas a  gran velocidad, formando una onda de choque que interacciona con el material interestelar que encuentra a su paso, polvo y gas, y lo calienta. Hasta ahora, esa información era la que se podía obtener mediante observaciones en el óptico, infrarrojo, radio y rayos X.

Gracias al telescopio orbital NuSTAR, ya podemos obtener información también de los elementos que se formaron en el núcleo de la explosión, que proporciona un mapa de emisiones a alta energía en rayos X. En concreto, se trata del isótopo radiactivo titanio-44, producido cuando el núcleo de la estrella colapsó para dar lugar a una estrella de neutrones o un agujero negro.

Imagen proporcionada por NASA/NuSTAR


En la foto aparecen superimpuestas imágenes tomadas por los telescopios espaciales Chandra y NuSTAR, ambos de la NASA, de los restos de la supernova Cas A. Las emisiones en rayos X que detecta Chandra aparecen en dos colores, rojo y verde, que se corresponden con los elementos hierro y silicio/magnesio respectivamente. NuSTAR proporciona un mapa de la distribución de titanio (en azul en la imagen), que se produjo en el núcleo de la explosión de la estrella original.

Con esta nueva pieza del rompecabezas, se podrá empezar a entender mejor cómo se producen las supernovas, el por qué de su expansión ligeramente asimétrica y la aparición de chorros de materia eyectada.

Vía ScienceDaily, fuente: University of California - Berkeley