miércoles, 22 de septiembre de 2021

El chocolate es como los Gremlins…

 

¡no puedes dejar que toque el agua!


Así empieza la entrada del blog The h bar, escrito por una amiga, a la que conocí durante la carrera de Física. Como buena chocoadicta, tenía un profundo y apasionado conocimiento sobre el chocolate. De ella aprendí dos cosas que se me quedaron grabadas a fuego: no eches agua al chocolate y nunca lo guardes en la nevera. Esta y la siguiente entrada en el blog traducen sus textos del inglés, con la esperanza de extender tan necesarios mensajes al mundo hispanohablante.


Los ingredientes principales de lo que hoy en día conocemos como chocolate son cacao sólido, grasas y edulcorantes. Si la fortuna te sonríe y el chocolate es bueno, las grasas serán mantequilla de cacao y el edulcorante utilizado azúcar. El problema es que la grasa y el agua no se mezclan bien, necesitan algún tipo de pegamento para mantenerlos unidos (esto recibe el nombre de emulsionante).

Puedes hacer una sencilla comprobación, echar un chorrito de aceite en un vaso de agua y darle vueltas hasta conseguir una mezcla homogénea: verás que es imposible. Lo máximo que puedes conseguir es romper el aceite en pequeñas gotas que se distribuyan un rato por todo el vaso (como cuando preparas vinagreta), pero si esperas el tiempo suficiente las gotas se reunificarán hasta tener una o dos grandes gotas de aceite flotando en el vaso.

El chocolate en polvo instantáneo que compras para hacer chocolate caliente normalmente contiene cacao en polvo, azúcar y leche en polvo, pero nada de mantequilla de cacao u otras grasas, de forma que puedes salir del paso con agua o leche caliente.

Un estupendo pegamento de uso habitual en la cocina para unir el agua y la grasa es el huevo. Por eso puedes mezclar chocolate con agua o leche cuando los usas en una receta de postre, siempre y cuando ésta incluya huevos. Pero cómo funciona esto exactamente es tema para otra entrada*.

 

El chocolate se mezcla con aceite de girasol para conseguir fluidez


¿De qué quiero hablar entonces? Del chocolate que se usa para coberturas, fondues o una deliciosa fuente de chocolate. Cuando derretimos chocolate para estos usos y el resultado parece demasiado denso, podemos caer en la tentación de intentar añadir un poquito de agua para que quede más líquido. Pero lo que conseguiremos con esto es justo lo opuesto: una mezcla granulosa, mucho menos fluida que antes.

Lo que está pasando es que el agua no se mezcla con las grasas, sólo con los azúcares, formando grumos de azúcar que no se mezclan bien con el resto.

La clave para entender este fenómeno es el emulsionante lecitina. Al parecer el azúcar tampoco se mezcla con las grasas (a no ser que esté disuelto en agua, es decir, es hidrofílico), aunque sí lo hace con el cacao sólido. Para mantener el azúcar distribuido por igual en la mezcla de grasa y cacao se necesita algún tipo de emulsionante. En este caso, la lecitina: una molécula que tiene un extremo hidrofóbico y otro hidrofílico. La lecitina se agrupa alrededor de las moléculas de azúcar formando una molécula más grande y liposoluble que puede distribuirse entre las grasas. Cuando añadimos agua, las moléculas de lecitina con azúcar se agrupan formando grumos y dando al chocolate esa consistencia granulosa.


Cómo evitarlo

Si lo que quieres es chocolate fluido a temperatura ambiente (como el utilizado en la fuente de chocolate), tienes que añadir al chocolate grasas que sean líquidas a temperatura ambiente, o sea, aceites. Asegúrate de que no añades aceite con un sabor propio fuerte (como el aceite de oliva virgen extra). Si vas a consumir el chocolate a una temperatura ligeramente superior, como por ejemplo el de la fondue, añadir un poquito de mantequilla funciona estupendamente.


¡Disfruta de tu chocolate derretido!


Chocolate derretido

 

Chocolate derretido con agua


Chocolate derretido con aceite


 

(*) Si la queréis, pedidla en los comentarios.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Cómo leer un artículo científico: guía para no-científicos 3/3

Para la fuente original, consulta aquí.
 

Instrucciones paso a paso para leer un artículo de investigación científica (cont.) 

 

  1. ¿Contestan los resultados cuestiones específicas? ¿Qué crees que significan?

No continúes hasta que hayas pensado sobre esto. Está permitido cambiar de opinión a la luz de la interpretación de los autores – de hecho es muy probable que lo hagas si eres un principiante en este tipo de análisis – pero es una buena costumbre empezar a formar tus propias interpretaciones antes de haber leído las de otros.

  1. Lee la sección de conclusión/discusión/interpretación

¿Qué piensan los autores que significan sus resultados? ¿Estás de acuerdo? ¿Se te ocurre una forma alternativa de interpretarlos? ¿Identifican los autores algún punto débil de su propio estudio? ¿Ves tú alguno? (¡No asumas que son infalibles!) ¿Cuál es el paso siguiente que ellos proponen? ¿Estás de acuerdo?

  1. Ahora, vuelve al principio y lee el abstract

¿Coincide con lo que los autores dicen en el artículo? ¿Se ajusta a tu interpretación del artículo?

  1. Paso final (no te olvides de esta parte): ¿Qué dicen otros científicos de este artículo?

¿Quiénes son los expertos (nombrados por otros o por ellos mismos) en este campo concreto? ¿Tienen alguna crítica acerca del estudio en la que tú no hayas caído, o lo apoyan en general?

¡Éste es el momento en el que recomiendo usar Google! Pero hazlo al final, para que estés mejor preparado para pensar con criterio sobre lo que otros dicen.

  1. Este paso es opcional dependiendo de por qué razón estás leyendo un artículo en concreto. Pero para mí, ¡es crítico! Repaso la sección de “Referencias literarias” para ver qué otros artículos cita el autor. Me ayuda a identificar mejor la importancia de los artículos en un campo específico, y encontrar fuentes de ideas o técnicas útiles.


Si quieres ver un ejemplo, deja un comentario solicitando la siguiente traducción ;)

miércoles, 28 de octubre de 2020

Cómo leer un artículo científico: guía para no-científicos 2/3

Para la fuente original, consulta aquí.
 

Instrucciones paso a paso para leer un artículo de investigación científica (cont.)


  1. Identifica el enfoque

¿Qué van a hacer los autores para responder las preguntas específicas?

  1. Ahora lee la sección de los métodos. Dibuja un diagrama de cada experimento, mostrando exactamente lo que hicieron los autores.

Y quiero decir dibujarlo tal cual. Incluye tanto detalle como necesites para entender completamente el trabajo.

No necesitas entender los métodos con tanto detalle como para ser capaz de repetir el experimento – eso es algo que lo revisores tienen que hacer – pero no estarás preparado para pasar a la sección de resultados hasta que puedas explicar lo más básico del método de otra persona.

  1. Lee la sección de resultados. Escribe uno o más párrafos que resuman los resultados de cada experimento, cada imagen, cada tabla. No trates aún de decidir qué significan los resultados, sólo escribe cuáles son.

Te darás cuenta, especialmente en los buenos artículos, que la mayoría de los resultados están resumidos en las imágenes con gráficos y en las tablas. ¡Estúdialas con atención! Quizás tengas que consultar también la Información Online Suplementaria para encontrar el resto de los resultados.

Es en este punto donde pueden surgir las dificultades si se emplean tests estadísticos en el artículo y no tienes suficiente base para comprenderlos. Puedes conseguir ayuda aquí. Te recomiendo que te familiarices bien con ello.

Cosas a las que prestar atención en la sección de resultados:
  • Siempre que se utilicen las palabras “significativo” o “no significativo”. Tienen significados precisos en estadística. Puedes leer más aquí (en inglés) o aquí (en español).
  • Si hay gráficas, ¿tienen barras de error los puntos? Para ciertos tipos de estudios, una falta de intervalos de confianza es una señal de que algo no es de fiar.
  • El tamaño de la muestra. ¿El estudio se ha realizado en 10 o en 10000 personas? (Para el propósito de ciertas investigaciones, un tamaño de la muestra de 10 es suficiente, pero para la mayoría cuanto más grande, mejor).

Sigue leyendo la serie la semana que viene...

miércoles, 21 de octubre de 2020

Cómo leer un artículo científico: guía para no-científicos 1/3

Para la fuente original, consulta la entrada de Jennifer Raff aquí.
 

Instrucciones paso a paso para leer un artículo de investigación científica

  1. Empieza leyendo la introducción, no el abstract

El abstract es ese primer párrafo denso justo al principio del artículo. De hecho, a menudo es la única parte del artículo que se leen muchas de las personas no-científicas cuando tratan de construirse una argumentación científica. (Es una costumbre malísima – no la practiques.) Cuando elijo artículos para leer, decido qué es más relevante a mis intereses basándome en una combinación del título y el abstract. Pero cuando tengo una colección de artículos para leer en profundidad, siempre el abstract al final. Hago esto porque los abstract contienen un resumen sucinto del artículo completo, y me preocupa que mi opinión se vea sesgada, sin querer, por la interpretación que dan los autores a los resultados.


  1. Identifica la cuestión principal

No la de “De qué va el artículo”, sino “¿Cuál es problema de entre todos los de su campo que está tratando de solucionar?”

Ayuda a centrarte en la motivación que hay para realizar ésta investigación. Permanece atento por si surgen pruebas de que la investigación oculta segundas intenciones.

  1. Resume el contexto en cinco frases o menos

Aquí tienes algunas preguntas para guiarte:

¿Qué otro trabajo se ha llevado a cabo previamente en este campo para responder la cuestión principal? ¿Qué limitaciones tenía este trabajo? ¿Qué hace falta hacer a continuación, según los autores?

La parte de las cinco frases es un poco arbitraria, pero te obliga a ser conciso y pensar de verdad sobre el contexto de la investigación. Necesitas ser capaz de explicar por qué se llevó a cabo esa investigación para poder entenderla.

  1. Identifica las preguntas específicas

¿Qué es exactamente lo que los autores tratar de responder con su investigación? Pueden ser preguntas múltiples, o sólo una. Escríbelas. Si es el tipo de investigación que pone a prueba una o más hipótesis nulas, identifícala/s.

Si no estás seguro de lo que es una hipótesis nula, puedes leer esto, o preguntar a Google.
 
 
Sigue leyendo la serie la semana que viene...

miércoles, 14 de octubre de 2020

Cómo leer un artículo científico

Este año está siendo de lo más agitado: la alerta sanitaria nos ha puesto el mundo del revés, y hemos pasado a caminar en terreno pantanoso a la hora de acceder directamente a la información y formarse una opinión crítica propia sobre la ciencia detrás de la pandemia. La clave reside en ¡acudir a la fuente [del conocimiento]!

Hace tiempo encontré un artículo que trataba de facilitar la tarea de leer y entender artículos científicos a aquellos que no están familiarizados con ellos. Un trabajo estupendo de Jennifer Raff, a la que desde aquí agradezco la hercúlea tarea de hacer fácil lo que tiene su miga.

Cuando me dedicaba de pleno a la investigación, recuerdo que a veces dábamos por hecho una serie de habilidades que habíamos ido aprendiendo con los años. Tras mi reorientación a la comunicación y divulgación científica, sé lo importante que es ponernos en la piel de los demás para tratar de explicar determinadas cosas.

En las próximas entradas, trataré de traducir el contenido de esa página, que podéis consultar en inglés aquí, en el blog de Jennifer.

Consejos generales

Leer un artículo científico es un proceso totalmente diferente de leer un artículo sobre ciencia en un blog o en el periódico. Las secciones se leen en un orden diferente a como están presentadas, y además debes coger notas, leerlo varias veces y probablemente tengas que consultar otros artículos para ciertos detalles. La primera vez que lees un artículo científico puede llevarte mucho tiempo. Sé paciente contigo mismo. Irás mucho más rápido conforme ganes experiencia.

Los artículos de investigación básica suelen ir divididos en las siguientes secciones: Abstract (o resumen), Introducción, Métodos, Resultados, y Conclusiones/Interpretaciones/Discusión. El orden dependerá de en qué revista esté publicado. Algunas revistas tienen archivos adicionales (denominados Información Online Suplementaria) que contienen detalles importantes de la investigación, pero que se publican online en lugar de en el propio artículo (asegúrate de no saltarte estos archivos).

Ante de empezar a leer, apunta el nombre de los autores y su afiliación institucional. Algunas instituciones (p.ej. la Universidad de Barcelona) son respetables; mientras que otras (p.ej. el SEIP, http://www.elseip.com/) pueden parecer legítimos centros de investigación cuando en realidad ocultan segundas intenciones.

También es interesante fijarse en la revista en la que está publicado. Las revistas respetables sobre biomedicina estarán detalladas en lugares como Pubmed, o en la web del CSIC. Ojo con las revistas cuestionables.

Mientras lees, anota cada palabra que no entiendas. Las tendrás que buscar todas (sí, todas. Es un horror, cierto. Pero no entenderás un artículo si no entiendes el vocabulario. Las palabras científicas tienen significados extremadamente precisos).
 
Sigue leyendo la semana que viene...

sábado, 16 de mayo de 2020

Seguir mi estrella de la suerte

 Por Nancy Roman

Hace 30 años, más o menos, durante una comida con compañeros de la facultad en el campus, me preguntaron de dónde venía mi éxito. Lo que contesté en el momento les dejó sorprendidos: “La facilidad con la que escribo y hablo, y que lo hago bien”. Mi respuesta venía motivada por las muchas actividades en las me había visto envuelta durante mis 21 años de carrera, mientras desarrollaba programas de Astronomía para la NASA, – justificaciones de proyectos a mis supervisores, al Congreso y al Centro Presupuestario; reuniones con la comunidad investigadora para alentar su interés sobre las posibilidades de la observación espacial; charlas con el público general para generar entusiasmo hacia la ciencia básica – y que requerían que presentara mis ideas de forma clara y concreta. Todavía creo que saber comunicar es importante. Pero ahora que he tenido tiempo de meditar con calma, me doy cuenta de que factores como la perseverancia – o cabezonería – y un poco de suerte fueron igualmente importantes.


Cuando era pequeña, las mujeres no eran científicas. Al pedir permiso a la orientadora del instituto para cursar un segundo año de álgebra, ella desdeñó la idea diciendo “¿Qué señorita elegiría matemáticas en vez de latín?” El ambiente en la universidad era similar. Si la decana de las mujeres no podía disuadir a una chica de licenciarse en ciencia o ingeniería, ya no quería saber nada de ella.

La primera vez que recibí una pizca de ánimo fue en mi tercer año en la universidad, cuando el director del Departamento de Física me dijo: “Normalmente trato de convencer a las mujeres de abandonar la licenciatura en Física, pero quizá tú tengas alguna posibilidad.” En el programa de doctorado quedó claro que a los miembros de la facultad no les gustaba enseñar a mujeres. Pero me alegra decir que ignoré a todas las personas que me dijeron que no podía ser astrónoma. He tenido una maravillosa carrera en un campo que me encanta.

En cuanto a la suerte, cuando tenía veintitantos años, mientras trabajaba como profesora ayudante en la Universidad de Chicago, observé una estrella que tenía un espectro de emisión inusual y completamente inesperado. Publiqué una nota de dos páginas sobre ello y continué intentando determinar si la composición de las estrellas dependía de su posición en la galaxia.

Me di cuenta de que, como mujer, tenía pocas opciones de conseguir plaza permanente en el departamento para investigar en astronomía. Así que, para seguir en el campo de la investigación astronómica, cambié de especialidad y acepté un puesto en el Laboratorio de Investigación Naval (NRL, por las siglas en inglés). Tres años más tarde, fui una de las tres personas estadounidenses a las que invitaron a inaugurar un observatorio en Armenia. Resultó que me habían elegido porque el director del nuevo observatorio quedó intrigado por mi nota sobre aquella estrella anómala. Fui como sustituta de otro invitado, de modo que sólo contaba con 4 semanas para conseguir los permisos de toda la jerarquía naval para poder viajar. Mientras paseaba mis papeles de oficina en oficina, mucha gente se enteró de que me iba. A mi regreso, los jefes de NRL me pidieron que diera una charla sobre mi viaje, y después impartí una serie de clases sobre Astronomía. Como resultado, todo el mundo acabó conociéndome.

Cuando se creó la NASA dos años más tarde, la mayor parte de la sección de ciencias estaba formada por personal del NRL. Los jefes del grupo, que me conocían gracias al viaje, me preguntaron si conocía a alguien que quisiera lanzar un programa de Astronomía espacial, lo cual interpreté como una invitación a solicitar el puesto. Dudaba sobre abandonar la investigación, pero la tentación de planificar un programa que, estaba segura, iba a influenciar la Astronomía durante décadas fue más fuerte. Conseguí el trabajo y comencé a desarrollar un programa de 20 satélites, que culminó con el lanzamiento del Telescopio Espacial Hubble, y muchos cohetes e instrumentación en misiones tripuladas, todo ello motivo de orgullo.

Ahora sabemos que la estrella que cambió mi vida se encontraba en un estado inusual, que dura 100 días, y que eso ocurre cada 10 o 15 años. Así que, parte de mi éxito se puede atribuir a la suerte que tuve de ver lo que vi justo en ese momento. Pero fue igualmente importante que reconociera que lo que veía era interesante y que aprovechase las oportunidades que la fortuna trajo a mi puerta.

 

Traducción del artículo original por Nancy Grace Roman. Science 09 Dec 2016: Vol. 354, Issue 6317, pp. 1346. DOI: 10.1126/science.354.6317.1346

viernes, 11 de julio de 2014

Glosario 4/4

En donde se definen términos conocidos y desconocidos

  • Recursividad: ver la entrada sobre glosario.
  • Relajación violenta: no lo quieres saber. Aunque suena como un título genial para un álbum de música, ¿no?
  • Ruptura de simetría: es un concepto algo complicado de física de partículas que requiere de matemáticas bastante avanzadas. Yo no me preocuparía mucho por ello.
  • Sagan, Carl: astrónomo, científico planetario, escritor, ganador de un premio Pulitzer, y extraordinario divulgador de ciencia. Murió el 20 de diciembre de 1996, a los 62 años de edad.
  • Saturno: el sexto planeta desde el Sol, Saturno tiene 95 veces la masa de la Tierra y mide 120 000 km de diámetro. Tiene más de treinta lunas con diámetros de más de 10 km y una luna de más de 5000 km de diámetro. La atmósfera de Saturno es muy densa y está compuesta casi exclusivamente de hidrógeno y helio. Tiene un extenso y bello sistema de anillos.
  • Semivida: tiempo que tarda la mitad del material radiactivo en decaer. La vida media del radón-222 es 3,8 días, mientras que la del uranio-238 es 4500 millones de años.
  • Silicio: el núcleo de silicio tiene 14 protones y normalmente 14 neutrones. En la Tierra, es un elemento metálico que se usa en semiconductores y vidrio. Es muy probable que haya silicio en tu producto preferido para el cuidado del cabello.
  • Sistema solar: un sistema de planetas que orbitan alrededor de una o más estrellas. Nosotros estamos en un sistema solar formado por el Sol, ocho planetas incluyendo a la Tierra, y cientos de objetos más pequeños como planetas enanos, lunas, asteroides y cometas.
  • Sneutrino: una partícula hipotética que sería la versión del neutrino con spin entero. No preguntes.
  • Spin entero: ¿Seguro que lo quieres saber?
  • Spin semientero: De verdad, no preguntes.
  • Supercúmulo de galaxias: un grupo de docénas de cúmulos de galaxias que se mantienen unidos por atracción gravitatoria.
  • Tierra: el tercer planeta desde el Sol, tiene una masa de 6000 millones de millones de millones de toneladas y un diámetro de unos 12000 km. Posee una atmósfera de nitrógeno y oxígeno, y una luna relativamente grande. Es bastante probable que sea el planeta desde el que estés leyendo este libro, a no ser que alguien lo haya subido a la Estación Espacial Internacional. En cuyo caso: ¡hola, gente maja!
  • Trigoencefalópodo gnocci: ésta me la he inventado.
  • Ubicuo: que parece existir en todas partes al mismo tiempo.
  • Ultravioleta, luz: la luz ultravioleta (UV) está hecha de fotones más energéticos que los que podemos ver (luz visible). En la Tierra, la capa de ozono bloquea la mayor parte de la luz UV que viene del Sol (por el momento, al menos). Los fotones UV son suficientemente energéticos para causar daño celular y fomentan el cáncer de piel.
  • Universo: el Universo es un volumen de espacio tridimensional que puede o no ser infinito en tamaño. Como poco es bastante grande. Para ser más específicos, es casi seguro mayor que un billón de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de metros cúbicos. Por ponerlo en perspectiva, el volumen de la Tierra es sólo unos mil billones de billones de metros cúbicos, mientras que el volumen de la Galaxia es cerca de un billón de billones de billones de billones de billones de billones de billones de metros cúbicos. Si lo piensas bien, concluirás que el Universo es inconmensurablemente grande comparado con la Galaxia, que es colosal comparada con la Tierra, que es gigantesca comparada contigo. Mi consejo es no darle muchas vueltas.
  • Uranio: el núcleo de uranio tiene 92 protones y normalmente 143 (U-235) o 146 (U-238) neutrones. En la Tierra, es un elemento metálico radiactivo que se usa en armas atómicas y fábricas nucleares, pero muy rara vez, si es que hubo alguna, en productos para el cuidado del cabello.
  • Urano: el séptimo planeta desde el Sol, tiene 15 veces la masa de la Tierra y mide 50000 km de diámetro. Urano tiene una atmósfera densa compuesta fundamentalmente de hidrógeno y helio. Tiene 20 lunas con un diámetro mayor de 10 km. Las bromas sobre Urano son de mal gusto.
  • Venus: el segundo planeta desde el Sol, su masa es el 80% de la masa de la Tierra, y mide 12000 km de diámetro. Posee una densa atmósfera de dióxido de carbono. Venus no suele atacar a la Tierra en las hisotrias de ciencia ficción.
  • Verona: una ciudad del norte de Italia.
  • Virialización: de verdad que no lo quieres saber. Pero este podría ser el nombre de la banda.
  • Volátil: material que se evapora rápidamente bajo condiciones predominantes.
  • Volcán: una abertura en la corteza terrestre a través de la cual roca líquida se escapa hacia la superficie.
  • Zona de habitabilidad: región alrededor de una estrella en la que puede existir un planeta potencialmente habitable (uno con océanos líquidos de agua). Cuanto más masiva es la estrella, mayor es su zona habitable. En nuestro Sistema Solar, la zona habitable va desde los 140 millones de kilómetros hasta los 210 millones de kilómetros desde el Sol; la Tierra está a 150 millones de kilómetros del Sol.

Empieza
Anterior


--------------------
Disclaimer: This is a free-online translation from the book by Eric Schulman, "A Briefer History of Time" (1999-2004). No copyright infringement is intended.